Entrada destacada

Katy Perry revive uno de sus grandes clásicos: “The One That Got Away” alcanza un nuevo peak en Spotify

Hay canciones que tienen una segunda vida y luego está lo que está ocurriendo con “The One That Got Away” de Katy Perry . Más de una década después de su lanzamiento original, el tema continúa creciendo en Spotify y acaba de conseguir algo que habría resultado difícil de imaginar cuando apareció por primera vez: alcanzó un nuevo máximo histórico de #4 en el ranking global diario de la plataforma . La canción avanzó tres posiciones y registró 3,274 millones de reproducciones durante su jornada más reciente, instalándose oficialmente entre las cinco canciones más escuchadas del mundo en Spotify. Sí, estamos hablando de una canción lanzada originalmente en 2011. “The One That Got Away” forma parte de Teenage Dream , el tercer álbum de estudio de Katy Perry y uno de los proyectos pop más exitosos de su generación. Dentro de un disco cargado de enormes sencillos como “California Gurls”, “Teenage Dream”, “Firework”, “E.T.” y “Last Friday Night (T.G.I.F.)”, la canción siempre ocupó un espaci...

000115




 


La gente que te quiere, pero no te cuida

Hay una verdad incómoda que uno aprende con los años: no toda la gente que te quiere sabe cuidarte.

Te pueden amar, incluso muchísimo, pero aun así hacerte daño. No por maldad, sino por torpeza emocional. Por ego. Por inmadurez. Por no saber manejar sus propios vacíos. Y tú, mientras tanto, te quedas intentando justificarlo todo porque piensas: “pero me quiere”.

Y sí, puede que te quiera. Pero el cariño no siempre se traduce en respeto.

Hay personas que te quieren, pero solo cuando les conviene. Que te buscan cuando se sienten solos, pero desaparecen cuando tú los necesitas. Que te abrazan con palabras lindas, pero te rompen con acciones pequeñas y repetidas.

Y lo peor es que ese tipo de amor confunde. Porque no es completamente malo. Hay momentos buenos. Hay recuerdos bonitos. Hay promesas que suenan sinceras. Y eso hace más difícil irse, porque te aferras a lo que podría ser, no a lo que realmente es.

Pero llega un momento en que uno entiende algo esencial: el amor que te desgasta no es amor sano.

Cuidar también es amar. Escuchar es amar. Ser claro es amar. Elegirte incluso cuando es incómodo… también es amar.

Y si alguien dice que te quiere pero te deja con ansiedad, inseguridad o tristeza constante, quizás no te odia… pero tampoco te está cuidando.

A veces no necesitas más amor.

Necesitas amor del que se nota. Del que protege. Del que no te hace sentir que tienes que mendigar un lugar.