Entrada destacada

000148

  La estética de lo imperfecto y su atractivo silencioso Durante mucho tiempo se nos enseñó a buscar la perfección: líneas limpias, finales cerrados, resultados impecables. Sin embargo, existe una belleza persistente en lo imperfecto, una que no grita, pero permanece. Esa estética, a menudo pasada por alto, conecta con algo profundamente humano. Lo imperfecto transmite verdad. Un objeto desgastado, una voz que se quiebra, una obra inacabada revelan proceso, tiempo y experiencia. No intentan ocultar sus fallas; las integran. En un mundo saturado de filtros y correcciones, estas imperfecciones funcionan como puntos de anclaje a lo real. En el arte, lo imperfecto invita a la participación. El espectador completa lo que falta, interpreta lo que no está dicho. Esa apertura genera una conexión más activa, menos pasiva. La obra no se impone, dialoga. También hay una dimensión emocional. La imperfección ofrece consuelo, porque nos recuerda que no todo tiene que estar resuelto par...

000115




 


La gente que te quiere, pero no te cuida

Hay una verdad incómoda que uno aprende con los años: no toda la gente que te quiere sabe cuidarte.

Te pueden amar, incluso muchísimo, pero aun así hacerte daño. No por maldad, sino por torpeza emocional. Por ego. Por inmadurez. Por no saber manejar sus propios vacíos. Y tú, mientras tanto, te quedas intentando justificarlo todo porque piensas: “pero me quiere”.

Y sí, puede que te quiera. Pero el cariño no siempre se traduce en respeto.

Hay personas que te quieren, pero solo cuando les conviene. Que te buscan cuando se sienten solos, pero desaparecen cuando tú los necesitas. Que te abrazan con palabras lindas, pero te rompen con acciones pequeñas y repetidas.

Y lo peor es que ese tipo de amor confunde. Porque no es completamente malo. Hay momentos buenos. Hay recuerdos bonitos. Hay promesas que suenan sinceras. Y eso hace más difícil irse, porque te aferras a lo que podría ser, no a lo que realmente es.

Pero llega un momento en que uno entiende algo esencial: el amor que te desgasta no es amor sano.

Cuidar también es amar. Escuchar es amar. Ser claro es amar. Elegirte incluso cuando es incómodo… también es amar.

Y si alguien dice que te quiere pero te deja con ansiedad, inseguridad o tristeza constante, quizás no te odia… pero tampoco te está cuidando.

A veces no necesitas más amor.

Necesitas amor del que se nota. Del que protege. Del que no te hace sentir que tienes que mendigar un lugar.