Entrada destacada

000148

  La estética de lo imperfecto y su atractivo silencioso Durante mucho tiempo se nos enseñó a buscar la perfección: líneas limpias, finales cerrados, resultados impecables. Sin embargo, existe una belleza persistente en lo imperfecto, una que no grita, pero permanece. Esa estética, a menudo pasada por alto, conecta con algo profundamente humano. Lo imperfecto transmite verdad. Un objeto desgastado, una voz que se quiebra, una obra inacabada revelan proceso, tiempo y experiencia. No intentan ocultar sus fallas; las integran. En un mundo saturado de filtros y correcciones, estas imperfecciones funcionan como puntos de anclaje a lo real. En el arte, lo imperfecto invita a la participación. El espectador completa lo que falta, interpreta lo que no está dicho. Esa apertura genera una conexión más activa, menos pasiva. La obra no se impone, dialoga. También hay una dimensión emocional. La imperfección ofrece consuelo, porque nos recuerda que no todo tiene que estar resuelto par...

000097






El cansancio que no se ve

No todo cansancio viene del cuerpo. Hay uno más silencioso, más difícil de explicar, que no se cura durmiendo ni tomando vacaciones. Es el cansancio de sostener, de pensar de más, de estar siempre disponible incluso cuando por dentro ya no queda mucho.

Es ese agotamiento que aparece aun después de un día “normal”. No hubo drama, no pasó nada grave, pero igual pesa. Porque no se trata de lo que ocurre, sino de lo que se acumula. Expectativas, responsabilidades, emociones no dichas.

A veces uno sigue funcionando en automático. Cumple, responde, sonríe. Desde afuera todo parece en orden. Pero por dentro hay una fatiga que no pide descanso físico, sino pausa emocional. Un permiso para no rendir, para no explicarse, para no ser fuerte por un rato.

Nombrar ese cansancio ya es un alivio. Reconocerlo sin culpa, sin compararlo con el de otros. Cada quien carga lo suyo, y no todo es visible.

Tal vez no necesitamos más energía, sino menos exigencia. Menos ruido interno. Y entender que sentirse cansado también es una forma válida de estar vivo.