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  La estética de lo imperfecto y su atractivo silencioso Durante mucho tiempo se nos enseñó a buscar la perfección: líneas limpias, finales cerrados, resultados impecables. Sin embargo, existe una belleza persistente en lo imperfecto, una que no grita, pero permanece. Esa estética, a menudo pasada por alto, conecta con algo profundamente humano. Lo imperfecto transmite verdad. Un objeto desgastado, una voz que se quiebra, una obra inacabada revelan proceso, tiempo y experiencia. No intentan ocultar sus fallas; las integran. En un mundo saturado de filtros y correcciones, estas imperfecciones funcionan como puntos de anclaje a lo real. En el arte, lo imperfecto invita a la participación. El espectador completa lo que falta, interpreta lo que no está dicho. Esa apertura genera una conexión más activa, menos pasiva. La obra no se impone, dialoga. También hay una dimensión emocional. La imperfección ofrece consuelo, porque nos recuerda que no todo tiene que estar resuelto par...

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El arte de desaparecer un rato

No siempre irse es huir. A veces desaparecer un rato es una forma de volver a uno mismo. Apagar el teléfono, dejar de responder, caminar sin rumbo o simplemente quedarse quieto mirando el techo. No por drama, no por castigo, sino por necesidad.

Vivimos disponibles todo el tiempo. Opinamos, reaccionamos, explicamos. Y en ese ruido constante, lo propio se diluye. Desaparecer un poco es recuperar el volumen interno, escuchar qué sigue ahí cuando nadie está mirando.

Hay una culpa rara asociada a esto, como si descansar de los demás fuera un acto egoísta. Pero nadie puede sostener presencia infinita sin romperse. El silencio también es cuidado, el espacio también es amor, incluso hacia quienes no entienden esa pausa.

Cuando uno vuelve después de desaparecer un rato, vuelve distinto. Más claro, más liviano, menos reactivo. No porque todo se haya resuelto, sino porque ya no pesa igual.

Quizás no se trate de irse para siempre, sino de aprender a ausentarse sin miedo. Porque a veces, la mejor manera de quedarse es saber cuándo desaparecer.