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AN 130

El arte de esperar en una época de inmediatez Esperar se ha convertido en una experiencia casi intolerable. Todo está diseñado para ser rápido, inmediato y eficiente, y cualquier demora parece un error del sistema. Sin embargo, la espera forma parte natural de la vida, aunque intentemos eliminarla. Aprender a convivir con ella puede cambiar la forma en que entendemos el tiempo y nuestras propias expectativas. En una fila, en un mensaje que no llega o en un proceso que toma más de lo previsto, la espera revela mucho de nosotros. Aparece la impaciencia, la ansiedad y, a veces, la frustración. Pero también puede surgir un espacio inesperado para observar, pensar o simplemente estar. Cuando dejamos de luchar contra ese tiempo suspendido, la espera pierde parte de su carga negativa. Esperar no siempre es pasividad. Muchas veces es un período silencioso de preparación, incluso cuando no somos conscientes de ello. Las ideas maduran, las decisiones se aclaran y las emociones se acomodan. ...

‘Still Hungry?’: Deseo, Poder y Obsesión en el Nuevo Horror Psicológico Protagonizado por Zane Phillips y Andrew Matarazzo

 


El cine de terror psicológico sigue encontrando nuevas formas de incomodar, y Still Hungry?, el nuevo cortometraje de Zachary Solomon, promete hacerlo explorando uno de los escenarios más contemporáneos posibles: el mundo de los influencers. Con Zane Phillips y Andrew Matarazzo como protagonistas, la producción se adentra en una historia donde la masculinidad tóxica, el deseo reprimido y la pérdida de control se entrelazan hasta volverse peligrosamente reales.

La trama sigue a Sydney, un influencer fitness de imagen dominante y personalidad agresiva, cuya identidad está construida alrededor del control, la perfección física y la validación constante. Su aparente seguridad comienza a resquebrajarse cuando desarrolla una obsesión con otro creador, una figura caótica que desafía todo aquello que Sydney intenta proyectar. Lo que comienza como fascinación se transforma rápidamente en una espiral de deseo, competencia y desestabilización emocional.

Still Hungry? utiliza el horror no como un recurso explícito, sino como una tensión creciente que nace de lo psicológico. El cortometraje parece cuestionar cómo las dinámicas de poder, la performatividad masculina y la necesidad de aprobación digital pueden convertirse en algo monstruoso. La colisión entre imagen pública y pulsiones privadas es el verdadero núcleo del terror.

La elección de Phillips y Matarazzo refuerza esta dualidad, aportando capas de intensidad y ambigüedad emocional a la historia. Más que asustar, Still Hungry? busca inquietar, obligando al espectador a enfrentarse a los límites entre deseo, identidad y control en una era donde todo se observa, se consume y se juzga.