Margot Robbie volvió a demostrar por qué es una de las actrices más honestas y carismáticas de su generación. En una reciente conversación con Fandango, la actriz reveló que durante el rodaje de Wuthering Heights desarrolló una relación emocional tan intensa con su coprotagonista, Jacob Elordi, que llegó a describirla como una especie de codependencia.
Lejos de usar el término de forma negativa o alarmista, Robbie explicó que la experiencia fue profundamente humana y ligada al proceso creativo. “Me encontré empezando a mirar alrededor para ver dónde estaba él”, confesó. “Me sentía realmente inquieta y desorientada. Me sentía bastante perdida, como un niño sin su manta o algo así”.
Cuando el personaje traspasa la pantalla
Wuthering Heights es una historia conocida por su intensidad emocional, pasiones desbordadas y vínculos casi obsesivos. En ese contexto, no resulta del todo sorprendente que el proceso de encarnar a personajes tan cargados emocionalmente termine afectando a quienes los interpretan.
Según deja entrever Robbie, la conexión con Elordi fue tan fuerte porque ambos estaban completamente inmersos en la historia. La actriz describe una sensación de pérdida cuando él no estaba presente, como si su estabilidad emocional durante el rodaje dependiera, en parte, de esa cercanía constante.
Vulnerabilidad en el oficio actoral
Las declaraciones de Margot Robbie también abren una conversación interesante sobre los límites emocionales en la actuación. El cine no solo exige técnica, sino también una entrega emocional que, en algunos casos, puede desdibujar la línea entre el personaje y la persona.
Hablar abiertamente de sentirse “desanclada” o “perdida” no es algo común en la promoción de una película, y justamente por eso sus palabras resuenan tanto. Humanizan el proceso y recuerdan que detrás de grandes interpretaciones hay experiencias emocionales reales, complejas y a veces incómodas.
Una conexión que suma a la expectativa
Lejos de generar polémica, estas confesiones han aumentado la expectativa en torno a Wuthering Heights. Si el vínculo entre Robbie y Elordi fue tan intenso fuera de cámara, muchos se preguntan cómo se traducirá esa química en pantalla.
Por ahora, queda claro que para Margot Robbie este proyecto no fue solo un trabajo más, sino una experiencia emocional profunda que la marcó más de lo esperado. Y quizás ahí esté la clave de las interpretaciones que dejan huella: en atreverse a sentir, incluso cuando eso implica perder momentáneamente el equilibrio.