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Katy Perry revive uno de sus grandes clásicos: “The One That Got Away” alcanza un nuevo peak en Spotify

Hay canciones que tienen una segunda vida y luego está lo que está ocurriendo con “The One That Got Away” de Katy Perry . Más de una década después de su lanzamiento original, el tema continúa creciendo en Spotify y acaba de conseguir algo que habría resultado difícil de imaginar cuando apareció por primera vez: alcanzó un nuevo máximo histórico de #4 en el ranking global diario de la plataforma . La canción avanzó tres posiciones y registró 3,274 millones de reproducciones durante su jornada más reciente, instalándose oficialmente entre las cinco canciones más escuchadas del mundo en Spotify. Sí, estamos hablando de una canción lanzada originalmente en 2011. “The One That Got Away” forma parte de Teenage Dream , el tercer álbum de estudio de Katy Perry y uno de los proyectos pop más exitosos de su generación. Dentro de un disco cargado de enormes sencillos como “California Gurls”, “Teenage Dream”, “Firework”, “E.T.” y “Last Friday Night (T.G.I.F.)”, la canción siempre ocupó un espaci...

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El encanto de empezar de cero más de una vez


Comenzar de nuevo tiene mala fama. Suena a fracaso, a “no funcionó”, a tener que retroceder para volver a avanzar. Pero, si lo miras con calma, empezar de cero es una de las habilidades más poderosas que podemos cultivar.

Cada vez que algo termina —un proyecto, una relación, una etapa, un hábito— parece que quedamos en blanco. Y aunque asusta, también es un espacio increíblemente fértil. Es ahí donde podemos repensarnos sin el peso de lo que ya no encaja, sin la presión de continuar algo que dejó de sentirse nuestro.

Empezar de cero no es tirar todo por la borda. Es elegir qué conservar y qué soltar. Es revisar tu mochila vital y decidir qué sí te sirve y qué solo te está cargando los hombros. A veces basta con un pequeño cambio; otras, la vida te pide un reinicio completo. Y ambas opciones son válidas.

La ventaja de volver a empezar es que ya no eres la misma persona que comenzó la primera vez. Ahora tienes experiencia, cicatrices, aprendizajes que antes no estaban. No comienzas con las manos vacías: comienzas con herramientas nuevas.

Y, curiosamente, es en esos momentos donde más claridad aparece. Cuando todo se desordena, también surge la oportunidad de construir algo más alineado contigo. Algo más honesto, más simple, más real. No hay expectativas previas, no hay comparaciones, no hay mapa obligatorio que seguir. Solo la posibilidad de trazar un camino distinto.

Así que no temas a los nuevos comienzos. No necesitas permiso ni circunstancias perfectas para reinventarte. A veces, la vida te empuja. Otras, decides hacerlo tú. En cualquiera de los casos, empezar de cero no es retroceder: es abrir la puerta a algo que todavía no conoces… y que podría sorprenderte más de lo que imaginas.